1. Fomentar en los matrimonios del grupo una vida cristiana más auténtica y desarrollar su capacidad de liderazgo para que sean fermento evangelizador en las familias.

2. Ofrecer a las parejas, oportunidades para rescatar los valores humanos y cristianos propios de la comunidad conyugal y familiar como la "escuela del más rico humanismo" (Cf. GS. 47-52).

3. Promover la Pastoral Familiar, multiplicar sus miembros y extender su acción apostólica carismática hacia nuevos hogares, especialmente de los CEHD.

4. Encarnar y difundir el amor misericordioso del Corazón de Jesús y la ternura del Corazón de su Madre Mana, para que ellos sean el centro de las familias cristianas.