La Vida del Beato Giovanni Antonio Farina se enmarca en la época de las grandes revoluciones económicas y políticas del siglo XIX, en un contexto histórico liberal de lucha y confrontación, entre los intereses austriacos y la defensa del poder temporal del Papa. Nace en una Italia fragmentada, desunida y muere cuando ésta ha logrado ya ser una nación soberana e independiente. Es necesario reseñar brevemente este contexto.
En 1797, como consecuencia de las conquistas de Napoleón Bonaparte, Vicenza (el Veneto, al Noreste de Italia) fue cedida a Austria y permaneció bajo su dominio hasta 1848 cuando la revuelta de los vicentinos liberó temporalmente la ciudad de la dominación austriaca.
Tras la derrota bonapartista en Waterloo (1815), el Congreso de Viena desmembró Italia y la repartió entre Victor Manuel I, de Cerdeña, Francisco II de Austria, Fernando III de Lorena, Fernando IV de Borbón, y Gregorio XVI por los Estados Pontificios, entre otros. Esta atomización creó un intenso grado de conciencia nacionalista; en el norte contra la ocupación austríaca, que dio lugar a un largo período de luchas por la independencia y la unidad. Las principales figuras fueron Cavour, Garibaldi y Víctor Manuel II, que se identifican con el ideal de independencia.
En 1866 llegaron a Vicenza las tropas de Victor Manuel II de Savoya que anexionaron definitivamente esta ciudad al reino de Italia. Para 1870 el ejército italiano entra en Roma casi sin resistencia porque las tropas francesas encargadas de garantizar el poder temporal del Papa se habían retirado. Roma se convierte así, en capital de Italia, finiquitando para siempre el poder temporal del Papa